25/5/12

Enter the void: Miedo y asco en Tokio




¿Alguien se acuerda del primer anuncio de Fruitopia?



¿Sabéis estas tías que salen de la España profunda (y sórdida), se vienen a Madrid o a cualquier ciudad grande a estudiar una carrera y perdida en un mar de luces, ropa hortera, fiestas, drogas, dilataciones, gafas de pasta y starbucks se vuelven gilipo...modernas? Yo estuve saliendo con una que me insistía una y otra vez en ver esto:



Me negué rotundamente a verla cegado por los prejuicios que un espectador mas o menos convencional tiene ( hablamos de una película francesa, con un director argentino llamado Gaspar Noé que ha gustado en Cannes, Sundance y Toronto y que se ha estampado en Sitges, son cosas que ya le dan al film un aura especial ) El cine experimental, psicodélico y de vanguardia nunca ha sido para todos los paladares. Finalmente optamos por ver Zoolander en versión original que por cierto, pierde toda la puta gracia.

Pasé olímpicamente de verla,  me llamó mucho la atención el uso del neón y el abuso de colores, quizá lo que me terminó de echar atrás fue que me recordase tanto a aquellas HORRIBLES peliculas de Batman de Joel Schumacher. Ya en el trailer se respira la atmosfera, pero como también se respiraba mucho gafapastismo pasé de mierdas.

Ayer la vi y me ahogué en esa atmosfera. Siempre se ha dicho que una película muy buena te mete dentro de la historia, esta película se mete a través de tus ojos en tu cabeza y va echando raices bajo de tu piel sumergiéndote en un ligero trance.

Me explico: la película empieza ASÍ y tras este espectáculo de color y sonido continúa en una magistral primera persona.
Quien nos conduce a través de la historia es un joven yonki adicto a las drogas de diseño que sobrevive en el barrio rojo de Tokio como camello (un tal Oscar). El tío se tumba en su cama, empieza a fumar un poco de DMT, su visión se emborrona y es entonces cuando el director nos abruma con una larga y sosegada simulación de lo que para él es un viaje con esa sustancia.

Tuu...pasatelo...


A estas alturas de la película o la has quitado muerto de asco o te has quedado con ganas de más. El ritmo de la pelicula es este, lento y contemplativo. Un ritmo diferente para algo diferente.

Con él vive su hermana Linda, a la que interpreta Paz de la Huerta. (Actriz neoyorquina de padre español y mujer de muchísimo morbo a la que también podíamos ver desnuda casi de continuo en Boardwalk Empire y hasta zumbándose a Steve Buscemi. A Jack Nicholson tambien se lo zumbaba pero porque si) Ambos se quedaron huerfanos de niños, al poco se hicieron la promesa de sangre (si, de estas que los niños hacen porque han visto a otros niños americanos en la tele hacerlo perpetuando así una pescadilla que se muerde la cola de sangre, automutilación y promesas rotas) de que jamas, bajo ningun concepto se separarian. Al morir su abuela son separados y años mas tarde se reencuentran, y parece ser que también se follan.

 -Cuando dijo en el casting que la encantaba desnudarse y gritar no me lo pensé dos veces.


Ahora Linda trabaja en un club de striptease y se beneficia a su jefe. Ella desaprueba su adicción y el su relación. Tambien conocemos al mentor y espiritu guia del yonki, (que tambien quiere zumbarsela) el tipico bohemio plasta que no se afeita, tiene la voz rota de tanto gritar de rave en rave y que es agnostico pero como ser agnostico está pasado mejor decir que eres budista, taoista, sintoista o de cualquier otra religion que nadie fuera del rollo New Age entienda.. Este personaje (al que por su barba y sus greñas vamos a llamar Santi Millán) le pregunta si se ha leido el libro de tibetano de los muertos que le dejó y mantiene con Oscar una conversación que de primeras nos puede parecer una puñetera locura.

«—Me resulta confuso. ¿Podrías explicármelo?— 
  —Es realmente difícil de explicar. Básicamente: cuando mueres tu espíritu abandona tu cuerpo. Entonces puedes observar enteramente tu vida, como reflejada en un espejo mágico. Comienzas a flotar como un fantasma, puedes ver todo lo que pasa a tu alrededor, puedes oírlo todo pero no puedes comunicarte, luego ves luces de varios colores. Esas luces son portales hacia otra dimensión. Pero a la mayor parte de la gente le gusta tanto este mundo que no desean ser transportados. Entonces todo el asunto se convierte en un “mal viaje” y el único modo de superarlo es a través de la reencarnación.
— ¿Cómo es el “mal viaje”?
—Tienes horribles pesadillas, todos tus miedos se hacen realidad y te dan el peor susto que puedas imaginar. En ese punto desearías no haber muerto. Pero entonces allí aparecen nuevas luces, que representan a todas las parejas haciendo el amor, y una luz surge de sus vientres y si te acercas lo suficiente te ofrece una visión de tus probables vidas futuras. Y tú eliges una vida que te resulte cómoda, te aproximas al vientre y reencarnas. Fin de la historia. Básicamente haces esto todo el tiempo, hasta que logras quebrar el círculo. ¿Entiendes?
-Me caías mejor en 7 vidas»

Tras este esclarecedor dialogo que te deja un poco confundido pero que va ganando sentido a medida que avanza la película junto al resto de detalles sin aparente conexión como si fuese una especie de guia, el yonki llega con su colega Santi el bohemio budista al Void, un tugurio de mala muerte donde le espera un amigo que le ha pedido unas pastis.

Oscar entra en el Void (jaja ¡ha dicho el titulo de la peli!) y allí su colega le saluda con un dolorido:
-Lo siento...
La policía aparece, Oscar se refugia en el peor water de toda Escocia y empieza a tirar la droga por el retrete. Pero esta no es una película de guión cínico e ingenuo como suele ser en el cine convencional. Esta película es un drama psicodélico muy crudo. Así que la policía lo mata de un disparo y Oscar muere. Y tras la muerte, tal y como le contó su amigo Santi observa su cuerpo, la vista cambia a segunda persona, le acompañamos por los últimos momentos de su vida y encajamos las piezas del puzzle. ¿Que hacen unos americanos en Tokio? ¿Por que le han traicionado? 
También contemplamos sus peores miedos hechos realidad, una y otra vez. 

La historia es de lo más cruda; ¿que pueden hacer dos huérfanos sin futuro en una ciudad totalmente extraña para ellos como es Tokio? ¿Como pueden hacer dinero fácil? Sumergiéndose en un vacío oscuro y sórdido de drogas de diseño, antros de perdición, bajos instintos y un bellisimo y espectacular aunque ininteligible lenguaje cromático que bien nos recuerda a 2001: odisea en el espacio, film del cual Gaspar Noé es fan, si no me equivoco en una escena que aparece ademas en el trailer, se puede ver en una televisión esta mitica escena.

Volvemos a la primera persona y acompañamos al espíritu de Oscar que tiene curiosidad por ver que tal le va a su hermana y a sus amigos y conocidos. Entre personaje y personaje seguimos el recorrido del fantasma con planos aéreos hechos con trucos de grua complicados de pelotas y que ademas ralentizan la historia bastante.

Enter the Void es una metáfora sobre el concepto budista de muerte y reencarnación guiado por el DMT, noches locas, muerte, sexo, escenas impactantes, personajes miserables, destellos, colores y angulos cambiantes, visiones estroboscópicas, confusión, plasmar con imágenes lo implasmable, recuerdos y emociones, muchas emociones.

Sin duda lo mas peligroso de la cinta es su ritmo, podria ser una historia de hora y media, pero el efecto tripi y las sensaciones cercanas a la muerte se perderian. Asi que dura casi dos horazas y media como dos soles mañaneros y medio.
Cuando Oscar muere no es la típica escena rápida con un dramático NOOOOOOOOOOOOOOOOO, la cámara se desploma en el suelo y compartes junto al pobre yonki cada segundo de su agonía, sientes el menguante palpitar de su corazón y cómo la vida se le va escapando poco a poco con un lento fundido en negro.

Experimentamos casi de continuo la sensación de tiempo ralentizado, Oscar comenta con otro camello el viaje que se tiene con determinadas sustancias, de como un colocón de 7 minutos puede parecerte horas. Y esa sensación queda muy bien plasmada "aburriéndote" con planos eternos, como el plano detalle de la pipa de DMT justo antes de que le pegue el melonazo del siglo y durante practicamente casi de contínuo para conservar el efecto hipnótico.
Esta es una película muy contemplativa que no se corta un pelo a la hora de ir despacio (aquí las cosas tardan lo que tardan en pasar las cosas) plagada de reflexiones metafísicas, no esperes nada ágil, al contrario: siéntate, tomate algo, relájate y disfruta, piensa, medita, recuerda y siente. Al fin y al cabo esta película fue concebida mientras el director veía puestérrimo de setas La dama del lago, una película experimental en primera persona de 1947, y fue madurando en su cabeza a lo largo de años de muchísimo cine de autor, muchísimas drogas y muchísimo golferío.


Yo no consumo nada ¿sabes? ¡YO ME METO TODA!







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